Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí por este medio. Quizás la falta de tiempo o de inspiración me alejaron de este espacio. Pero hoy nuevamente los sentimientos me han llevado los dedos hacia las teclas, esperando poder liberar los malos, para que ya no lastimen.
Es bien sabido que hace año y medio quedé embarazada, hecho que cambio mi vida por completo, para bien. Pero a pesar de ellos fue algo fuerte para mi, ya que nunca, ni en mis pensamientos más remotos, imaginé criar, cuidar, amamantar, etc, a un hijo.
Ser madre ha hecho darme cuenta que no sabemos lo feliz que nos pueden hacer ciertas situaciones hasta que las vivimos. Hace poco más de 11 meses llegó al mundo mi hijita, Isabel Leonor, fueron 3 kilos y 690 gramos de puro amor. Después de una ardua agonía pude por fin sentirla entre mis brazos. El apego fue inmediato. Nada podría separarnos desde aquel momento, incluso muerta te seguiría amando. Desde ese día no nos hemos apartado, hemos pasado día y noche juntas, aprendiendo la una de la otra.
Es simplemente maravilloso tener la oportunidad de disfrutarte. Me has dado una fuerza increíble para poder sobrellevar situaciones tormentosas. Siento que gracias a ti, tengo la fuerza para poder salir adelante.
Agradezco al hombre que me ayudó a que tu existencia fuese posible, ha sido el hombre que más he amado en mi corta vida, y a pesar de que hoy ya no estemos juntos, guardaré los bonitos momentos que pudimos compartir en familia, esa familia con la que tanto soñé.
Amo tenerte hija mía, eres la musa que catapulta mis sueños enterrados, despertar junto a ti es la más grande bendición. Tener otro día de vida para jugar y disfrutar junto a ti es lo que pido a Dios todas las noches antes de dormir, pues contigo todo, sin ti, nada...
Discúlpame si cometo errores, todos lo hacemos, pero yo sinceramente quiero lo mejor para ti, y lucharé y haré lo que haga falta, para hacer de ti una gran mujer, con buenas herramientas para salir al mundo.
Quiero que algún día digas al mundo, que el bonito corazón que tienes o tus virtudes te las dió tu madre, quiero ser yo quien te enseñe: a amar y respetar a los animales, a respetar a tu prójimo, a ser honesta, a ser humilde, a ser paciente, a ser amorosa, a ser compasiva, a tener magia, entre otras, y sobre todo y más importante, quiero enseñarte a ser feliz.
Eres y serás la luz de mis ojos, mi más preciado regalo de la vida.
Te amo infinito mi querida Isabelita.
Se despide
tu mamita
:)
:)
ResponderEliminar